Que el frío no arrugue tu piel

¿Sabías que la piel es el órgano más extenso de nuestro cuerpo?

¿Sabías que su grosor oscila entre los 0,1 milímetros de los párpados y los 4 milímetros de los talones?La piel nos aisla y nos protege del medio que nos rodea, favorece la regulación de la temperatura corporal, la expulsión de sustancias y hace posible la percepción sensorial.Por su función de barrera protectora, la piel está expuesta a agresiones constantes y cambiantes. En invierno, el frío, el viento y el calor seco de las calefacciones pueden hacer que pierda agua, deshidratándose y produciendo tirantez o irritación, sobre todo cuando cambiamos bruscamente de temperatura muy a menudo.Las zonas más expuestas de la piel – la cara, las manos y los labios- son las primeras en acusar los problemas, pero el resto del cuerpo también es sensible a los efectos de la deshidratación.

Por todo ello es tan importante protegerla y cuidarla!

Para cuidar tu piel en invierno, te aconsejamos evitar los espacios con la calefacción demasiado alta. La temperatura ideal para que la piel no pierda agua es alrededor de los 20 grados centígrados.

Cuida tu piel en invierno!! Aquí tienes algunos consejos:

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